Normalmente nos la pasamos pensando en los pendientes que tenemos, las deudas, trabajo, juntas, entregas, escuela. 

Nos acostumbramos a estar pensando en el mañana, “se organizado”, “no seas flojo”, “Si no te preocupas por tu futuro no vas a llegar lejos”. ¿Cuántas veces no leímos o nos escuchamos estas y más frases? ¿Qué pasaría si te dijera que si no sigues estas frases también estás teniendo éxito en tu proyecto de vida?

 

Para poder ser exitoso no debes de preocuparte ni mucho menos, debes de poder tener una buena inteligencia emocional y sí. Hay que cambiar los hábitos que nos enseñaron desde pequeños para poder tener una buena inteligencia emocional para tener éxito.

  • No te exijas de más

Hay veces que nos cargamos demasiado la mano que sentimos que no vamos a lograr cumplir con nuestro trabajo y eso nos ocasiona ansiedad, es por ello que muchas personas se enferman o descuidan su salud por entregarse totalmente a sus obligaciones.

Está bien que quieras hacer mucho y puedas hacerlo, peor también date tiempo y no te angusties por cosas que no puedes controlar. Trata de tomarlo con calma, analiza la situación y busca una solución factible.

Recuerda que lo más importante es que tengas paz y si lo que estás haciendo no te la da, quizá debas de buscar otro camino o una forma distinta de realizarlo. Lo más importante es que comprendas que tu y tu paz son primero, siempre.

  • Disfruta de ti

Es necesario que también equilibres tu día haciendo algo que disfrutes hacer, que pases tiempo de calidad contigo para poder despejarte, distraerte y cuidar de ti.

Ya sea una actividad deportiva, artística, literaria o de lo que sea, busca un momento en tu día para realizarla, en especial si has estado estresado, preocupado o angustiado por algo busca despejarte. De esta forma permitirás que tus niveles de explosividad bajen, de lo contrario puede que explotes o reacciones erróneamente a algún estímulo externo o hacia otra persona cuando no deberías.

  • Permítete sentir

A muchos nos educaron con frases como “No llores, aguantate como macho” “Las mujeres no dicen malas palabras” y diversos estereotipos que han ido perdiendo valor con el paso del tiempo.

La verdad es, que como seres humanos tanto hombres como mujeres somos vulnerables a sentir, emociones, dolor, sensaciones. Negar esto, sería negar lo que somos: personas.

El reprimir las emociones puede ocasionar desde una acumulación de emociones que puede explotar en cualquier momento o inclusive pudiese llegar a ser detonante de alguna enfermedad o malestar. El reprimir una emoción va más allá de “aguantarte” tiene repercusiones en el cuerpo, en la mente y en uno mismo.

Es necesario fomentar en los más pequeños que expresen sus emociones, que sepan cómo se siente el enojo, la alegría, la tristeza. Solo de esta forma sabremos identificar correctamente nuestras emociones, conocerla y controlarlas que no es lo mismo que reprimirlas.

Así que permítete sentir, desahogate, libérate y domina tus emociones, no dejes que ellas te dominen a ti o puedes lamentar las consecuencias de ello.

Esto a fin de cuentas es decisión de cada persona, sin embargo. Si alguien está tratando de cuidar su inteligencia emocional, respeta y no te metas, esa no es tu lucha y si esa persona requiere de tu ayuda, te lo pedirá. No te metas si no lo ha pedido.

Dejemos de hacer un tema Tabú el cuidado de las emociones, todos las sentimos y no es “mas hombre” el que las reprime, todos tenemos el mismo valor, solo unos deciden cuidar de sí mismos de mejores maneras que otros.

Si sientes que tus emociones te sobrepasan o nublan tu visión toma un respiro, pide ayuda a un amigo o a un profesional que te pueda orientar para superar esta crisis. Pero tranquilo, lo superarás. No hay porque dudar.